Tamaulipas fortalece sus finanzas: aumentan ingresos, baja la deuda y crece inversión pública
Las finanzas públicas de Tamaulipas mantienen estabilidad y crecimiento gracias a una estrategia de manejo responsable del presupuesto, aseguró el Secretario de Finanzas del estado, Carlos Irán Ramírez González, al comparecer ante el Congreso local.
El funcionario destacó que durante 2025 la entidad logró recaudar más de 12 mil 639 millones de pesos en ingresos propios, cifra superior a la proyectada en la Ley de Ingresos y que representa un incremento respecto al año anterior.
Entre los principales conceptos de recaudación sobresale el impuesto sobre nómina, que generó cerca de 6 mil 900 millones de pesos, además de los recursos obtenidos por control vehicular y licencias de conducir, derivados de más de un millón de trámites realizados por ciudadanos.
Ramírez González afirmó que Tamaulipas mejoró su posición nacional en coordinación fiscal con la Federación, avanzando del lugar 13 al séptimo sitio, lo que permitió recibir más de 70 mil millones de pesos en transferencias federales.
El Secretario también resaltó que el estado alcanzó un avance del 81 por ciento en evaluación del desempeño presupuestal, ubicándose entre las entidades mejor calificadas del país en manejo financiero.
En materia de infraestructura, informó que se destinaron miles de millones de pesos a proyectos estratégicos relacionados con conectividad, agua potable, seguridad, regularización de vehículos y desarrollo social.
Además, subrayó que la deuda pública estatal disminuyó por primera vez en una administración estatal, pasando de 15 mil 924 millones a 15 mil 072 millones de pesos, lo que significó una reducción de 852 millones de pesos.
El titular de Finanzas aseguró que las calificadoras nacionales mantienen a Tamaulipas con nivel crediticio AAA, mientras que el sistema de alertas de la Secretaría de Hacienda colocó al estado en color verde por su nivel de endeudamiento sostenible.
Finalmente, sostuvo que el objetivo del gobierno estatal es mantener unas finanzas sanas que permitan impulsar obras, programas sociales y desarrollo regional sin comprometer la estabilidad económica.