PGE da marcha atrás en su versión de clérigos asesinados
Héctor Astudillo Flores, gobernador de Guerrero tuvo una reunión con el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González y Salvador Rangel, obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa en donde se abundó sobre el tema de los asesinatos de los sacerdotes Germaín Muñiz e Iván Añorve, y la retractación de su gobierno de forma inmediata de una presunta vinculación de los curas con grupos criminales.
El gobernador escribió en su Twitter sobre la reunión “abordamos diferentes temas de interés para la sociedad y de la propia iglesia; acordamos dar puntual seguimiento al caso de los sacerdotes que lamentablemente perdieron la vida en Taxco”.
El portavoz del Grupo Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez a las 13 horas se deslindó en una conferencia de prensa de la Fiscalía General del Estado (FGE) diciendo que los sacerdotes asesinados en la carretera Iguala-Taxco el 5 de febrero, “no pertenecen a ningún grupo de la delincuencia organizada”.